Cómo conciliar la vida laboral con un hijo con discapacidad

Estás embarazada: el médico os anuncia, a ti y a tu pareja, que el feto tiene problemas. Os miráis a los ojos y descubrís que el amor siempre es más fuerte que cualquier inclemencia. Seguís adelante. Tener un hijo o hija con discapacidad es un reto importante porque, al iniciar la travesía, los padres no dejan de buscar explicaciones y soluciones al problema médico pero después la vida continúa a velocidad crucero y el viaje inesperado de este tipo de maternidad y/o paternidad llega siempre a buen puerto: se trata de una historia de amor, aceptación y superación. La aventura de criar a un hijo con discapacidad física, intelectual o sensorial incluye baches que no siempre se pueden superar pero sí ladear: los padres de hijos con discapacidad son unos superhéroes que saben llevar una vida llena de amor y optimismo y valorar la importancia de una sonrisa y la alegría de un hijo: los niños con discapacidad (bien sea síndrome de Down, autismo o cualquier tipo de enfermedad física) suelen desarrollar al máximo sus facetas emotivas supliendo sus carencias físicas o intelectuales con muchísimo cariño. En la película-documental “La historia de Jan” se narra la vida de un pequeño con síndrome de Down nacido en 2009 que cambió, para bien, la vida de sus padres llenándola de ternura, optimismo y sentido del humor. Desde aquí os recomendamos encarecidamente ver el documental rodado por Bernardo Moll sobre la increíble historia de su hijo Jan. En la cinta, Moll recoge vivencias reales de Jan y su familia con el fin de normalizar el síndrome de Down.

Se recomienda que los padres con hijos con discapacidad se relacionen con personas en su misma situación para así poder compartir preocupaciones, miedos y, lo más importante, soluciones. También, la terapia es una vía excelente para canalizar la situación inesperada puesto que los padres adquieren las herramientas necesarias para adaptar su vida a las necesidades de su hijo o hija.

Uno de los problemas más importantes de la crianza de un hijo o hija con discapacidad es la conciliación laboral: Un hijo con capacidades diferentes requiere atención plena y, por desgracia, sólo en la administración pública se reconoce el derecho del trabajador a flexibilizar su horario laboral por razón de atender a una persona con discapacidad. En la empresa privada, es decisión del empleador colaborar con su trabajador salvo que el convenio colectivo de la empresa reconozca este derecho.