3. ACOSO LABORAL

3.1 Introducción

Según la definición de H. Leymann, se denomina mobbing a “la situación en la que una persona o un grupo de personas ejercen una violencia psicológica extrema, de forma sistemática (al menos, una vez por semana), durante un tiempo prolongado (más de 6 meses), sobre otra persona en el lugar de trabajo”.

La comisión europea define la violencia en el trabajo como los “incidentes en los que el personal sufre abusos, amenazas o ataques en circunstancias relacionadas con su trabajo, incluidos los viajes de ida y vuelta al trabajo, que pongan en peligro, explícita o implícitamente, su seguridad, su bienestar o su salud”.

El magistrado Gimeno Lahoz define el concepto presión laboral tendenciosa, como “aquella presión ejercida en el trabajo tendente a la autoeliminación del trabajador, mediante su denigración laboral”. Según Enrique José Carbonell y col, en su libro “El acoso laboral, antes llamado mobbing”, existe un deliberado y mantenido propósito de intención para situar al objetivo elegido en una posición donde la única salida posible parece ser el abandono de la organización.

Estos autores también consideran más adecuado este concepto por las siguientes razones:

  • La palabra presión laboral no excluye, en la interpretación etimológica de su definición, las posibles situaciones de violencia física en el trabajo. Evitando, de esta forma, dar pie a alguna duda de tipo jurídico, razón que no puede alegarse con igual claridad en expresiones como acoso moral o psicológico.
  • Enfoca el problema desde el punto de vista de la persona que ejerce un comportamiento tendencioso, no siendo necesario un daño psíquico a la víctima para ampararle judicialmente.
  • El adjetivo tendencioso implica una finalidad o plan previo para producir un daño en el trabajador, excluyendo de esta definición acciones aisladas, pero no determina la exigencia de ser necesarios 6 meses continuados de acoso, como hace la definición tradicional de mobbing.

Entre los elementos que caracterizan a la presión laboral tendenciosa destaca la intencionalidad en las acciones y la conciencia de estar realizándolas. Existiendo, de esta forma, el deliberado y mantenido propósito de forzar al “acosado” a abandonar la organización.

Esta serie de comportamientos que se pueden dar en el lugar de trabajo suponen:

  • Una vulneración de los derechos individuales del individuo.
  • Mala gestión de la organización del trabajo de un centro:
    • Por favorecer su aparición.
    • Por no ofrecer las medidas necesarias para prevenirlo, combatirlo, o reparar las consecuencias del mismo, si finalmente se produce.