4. SÍNDROME DEL QUEMADO

4.3 Efectos del burnout

El síndrome del quemado o burnout puede afectar a diferentes niveles:

 

  • A NIVEL PSICOSOCIAL:
    • Cansancio hasta el agotamiento y malestar general.
    • Fatiga crónica.
    • Alteraciones funcionales en casi todos los sistemas del organismo.
    • Dolores de cabeza, problemas de sueño, úlceras y otros desórdenes gastrointestinales, pérdida de peso, molestias y dolores musculares, hipertensión, crisis de asma, etc.

 

  • A NIVEL DE CONDUCTA:
    • Conducta despersonalizada en la relación con los alumnos.
    • Abuso barbitúricos, estimulantes y otros tipos de sustancias (café, tabaco, alcohol, etc.).
    • Cambios bruscos de humor, incapacidad para vivir de forma relajada, incapacidad de concentración, superficialidad en el contacto con los demás, comportamientos de alto riesgo, aumento de conductas hiperactivas y agresivas.

 

  • A NIVEL EMOCIONAL:
    • Agotamiento emocional.
    • Distanciamiento afectivo como forma de autoprotección.
    • Ansiedad.
    • Sentimientos de culpabilidad, impaciencia e irritabilidad, baja tolerancia a la frustración, sentimiento de soledad, sentimiento de alienación, sentimientos de impotencia, desorientación, aburrimiento, vivencias de baja realización personal, sentimientos depresivos.

 

  • A NIVEL SOCIAL Y DE RELACIONES INTERPERSONALES:
    • Actitudes negativas hacia la vida en general.
    • Disminución de la calidad de vida personal.
    • Aumento de los problemas de pareja y familiares.
    • Se tiende al aislamiento social.

 

  • A NIVEL DE LA ORGANIZACIÓN:
    • Disminución de la capacidad de trabajo.
    • Disminución del compromiso.
    • Bajo rendimiento y menor eficacia.
    • Mayor absentismo y una mayor desmotivación, aumentan las rotaciones y los abandonos de la organización.
    • Aumento de los conflictos con padres y alumnos.